realidad extraordinaria

20 feb. 2015

Teorías y reflexiones sobre el fenómeno Grey

La historia de Christian Grey y Anastacia Steele está en boca de todos (pausa-chiste) y no he podido resistirme a escribir. 

El verano pasado buscaba una lectura relajada, que me permitiera usar poco el cerebro pero que fuese lo suficientemente atrayente para estar entretenida y encontré la historia de Steele y Grey. Antes de entrar en materia de polvos vainilla y perversiones en habitaciones rojas, tengo que decir que me fastidia, me jode más bien, la gente que critica que se lea este tipo de narrativa. Lo importante es enganchar, meter el gusanillo (pausa-chiste de nuevo, esto es una mina) de la lectura y si es a través de '50 sombras de Grey' bienvenido sea. Ya habrá tiempo de leer a Schopenhauer o el 'Ulises' de Joyce. Otra cosa es elevar a '50 sombras de Grey' a la cima de la narrativa actual...ahí nos estamos columpiando. Cada cosa para lo que es.

Tanto la película como los libros hay que entenderlos como lo que son: entretenimiento y ficción. En mi caso, las partes más 'salvajes' eran las menos excitantes. Dame un ascensor y un "empujón" y déjate de tanta habitación roja y tanto antifaz. Pero para gustos están los colores y el culo de la protagonista se pone de los más variados. 

A estas alturas del cuento, ya estando talluditos... ¿en serio nos vamos a alterar por cuatro bridas de tienda de bricolaje y unos azotes? Me ha dado mucho pena comprobar que, efectivamente, sí. Según he leído en varios artículos, la venta de productos eróticos o la frecuencia de las relaciones sexuales en mujeres de determinadas edades ha aumentado gracias a '50 sombras de Grey'. Bien por el resultado...mal por las formas. 

Cuestiones sexuales aparte, la imaginación juega un papel fundamental porque cada lectora piensa en su "Grey" particular. Tu ex, el que era un poco cabroncete pero que te volvía loca en todos los sentidos; el chulo que te cruzas en el metro, con toda la pinta de ser de los que hacen pupa pero te encantaría comprobarlo en tu habitación; ese amigo con derechos especiales que nunca llega a pasar a otro nivel y que tú te afanas por inventar la mejor excusa para explicar por qué no. 

Tengo una teoría clara sobre el fenómeno Grey. La estúpida idea de que el amor puede hacer cambiar hasta al peor de los bichos en un principito sin rosas ni lobos. 
No sé de quién es la culpa de este planteamiento que está en más cabezas femeninas de las deseables. El argumento en sí no es malo, lo peor es lo que se tolera aferrándose a ese cambio porque nuestra amiga Steele aguanta que le aten en corto (y no, no como pensáis), que controlen sus pasos, que pierda su voluntad...en todos los ámbitos de su vida. Todo con la excusa del "pobre traumatizado" que el amor de una jovenzuela salvará de sus infiernos internos. Hay profesionales estupendos que ayudan a tratar y superar esos fantasmas, no es necesario ir jodiendo al personal (pausa-chiste).

Por esto y por más, una última reflexión ¡LEAN Y FOLLEN! Mucho y bien.  

2 jul. 2014

Unas zorras de mucho cuidado

Las ilusiones son unas golfas. Aparecen sin darte cuenta y te guiñan un ojo. Date por jodido. Sonríen en los escaparates los días soleados y se reflejan en el cristal si llueve. No lo sabes pero las alimentas y se van haciendo más fuertes, ganando minutos en tu horario del día a día.

Un gesto, una palabra y ya eres suyo para siempre. No son tus ilusiones, tú eres su instrumento para hacerse reales.

Cuando crees que ya casi las acaricias, se escapan corriendo sin mirar atrás. No saben si que esperas por si en algún momento se dan la vuelta y vuelven a por ti. No les importas y tú siempre esperas. Desaparecerán y se irán a revolotear alrededor de otro iluso que se enganchará a ellas hasta que acabe. Unas zorras de mucho cuidado.

Pero si vives sin ellas, ¿qué queda?

25 nov. 2013

Querer hasta doler

Ella lo quería hasta doler.

Su vida no era suya porque era de él. Su alegría y su tristeza dependían de lo que él la permitía sentir. El dueño de sus sentimientos, de su cuerpo y de su vida.

No era ella, sólo era ella a través de él. Jamás le puso una mano encima. Sus palizas eran con palabras y con actos. Su capacidad de decisión siempre pasaba por su filtro implacable.

Adicta a su cariño tóxico, a su chantaje emocional porque ella sí lo quería, lo quería tanto que le dolía. Cada palabra más alta, cada insulto, cada menosprecio se le clavaba en lo más profundo, pero tenía el valor de sacarse la puñalada y lamerse las heridas. Rápido. Porque sabía que no tardaría en llegar un nuevo ataque directo a la cicatriz que nunca llega a curarse, que nunca deja de sangrar.

Se podía enfrentar a cualquier cosa. Menos a él. Tenía miedo a perderle, confiaba en que su amor conseguiría cambiarle, que él vería todos los sacrificios que ella hacía. Ella lo creía así porque...

Ella le quería. Él la engañaba.

"Imbécil, puta, inútil" resonaba en su cabeza. Pero ya no lloraba porque ni las lágrimas tenían sentido.

No sabe si quiere marcharse. No sabe si quiere perderle. Cree que no hay amor más grande que aquel que duele.

Violencia no sólo es dar un bofetón. Es humillar, acabar con la personalidad de la otra persona. Creer que tu pareja tiene más valor cuanto más útil te resulte. Violencia es que te diga "Te quiero más cuanto más te necesito". Violencia es mandar callar a tu pareja en una conversación.  No valorar su postura, su opinión o sus decisiones.
El amor no duele así. Si os queréis, os respetáis, os cuidáis, os admiráis. El uno al otro en un acto de ida y vuelta.

10 oct. 2013

El dilema del crowdsourcing

Esto no es un post publicitario aunque las primeras líneas puedan confundir. Esconde una duda. Os pongo en contexto.

Esta tarde en el curso de Marketing Digital de la UVa, la segunda conferencia ha venido de la mano de Laura Montero, directora de marketing de Adtriboo, una plataforma de crowdsourcing.

Crowdsourcing es la externalización de tareas a un grupo numeroso y de forma abierta. Una tendencia que está teniendo muy buena acogida en el contexto de crisis económica actual.

Las cifras de Adtriboo hablan por sí solas y su eslogan también: "Más de 123.000 profesionales valorados y a tu disposición". En esta web, las empresas publican lo que van buscando. Ya sea un vídeo, una campaña de naming, diseño de un logotipo,... lo publicas de forma gratuita y te caen, de media, más de 150 propuestas (cifras dadas por Laura Montero).

La conferencia me ha gustado. El concepto ha quedado claro, con ejemplos entretenidos para hacerse con el auditorio, un tono agradable, un poco de publi del portal (inevitable pero bien enmarcada) y las virtudes de compartir el conocimiento y dar oportunidades de trabajo a cualquier persona...

Vamos, que el crowdsourcing es tan "pro" como suena. Pero no todo es tan bonito como nos lo presentan. Laura explicaba que algunas agencias aprovechan este fluir de conocimiento al servicio de todos para subcontratar trabajos en vez de mantener en plantilla a un creativo fijo ya que los trabajos van y viene (y se entretienen).

Por un parte, está la posibilidad de ofrecer tus trabajos y llegar a clientes que de otra forma sería totalmente imposible PERO que agencias subcontraten sus propios trabajos para escurrir el bulto y eludir la contratación de un creativo...se me escapa.

Se puede entender como una forma de captación de freelances, pero entonces,...

¿Todos los trabajos creativos y/o relacionados con las nuevas tecnologías están destinados a esta modalidad laboral?

¿Crowdsourcing sí o crowdsourcing no?

28 sept. 2013

...

instagram.com/laurardgar


Si te pide que des media vuelta, no te dejaré volver.

Si decidiste que lo mejor era echarse a andar es porque no valía la pena permanecer parada por más tiempo.

Si no avanza a tu lado, que no te frene.